Can Sala: Un homenaje a los orígenes de Freixenet

Can Sala es más que un cava Brut Nature Gran Reserva que ha conseguido conquistar los mejores paladares y el vértice de la pirámide cualitativa del sector convirtiéndose en Cava de Paraje Calificado. Es, por encima de todo, el excelso homenaje que el presidente de honor de Freixenet, Josep Ferrer Sala, ha querido rendir a sus padres, Dolors Sala y Pedro Ferrer, y a los orígenes de la empresa familiar, en 1914.

 

Y es que Can Sala de Sant Quintí de Mediona (Alt Penedès) es la recuperada casa-bodega donde creció la madre de Josep Ferrer y la propiedad donde sus padres elaboraron la artesanal primera botella de cava de Freixenet hace más de cien años. Así pues, Can Sala es un paseo por el pasado, un retorno a los orígenes y el descubrimiento de un homenaje a aquellas personas que hicieron posible el nacimiento de la marca Freixenet. Es todo un efervescente tributo. Incluso recupera el estilo de la etiqueta de la primera botella de cava de Freixenet.

Parellada y Xarel.lo 

Can Sala es un cava singular, único. Solo se elabora con las variedades autóctonas Parellada y Xarel·lo. El cupaje es variado en cada añada por el enólogo Josep Bujan, que convierte cada nueva cosecha en una nueva experiencia. Su crianza mínima en rima es de siete años, con tapón de corcho natural. Solo se producen unas 12.000 y 300 Magnums anuales de este icónico cava. Se estrenó en el mercado con la añada del 2004 pero, en función de las condiciones climatológicas, no se elabora todos los años. Las uvas se cosechan a mano y se seleccionan minuciosamente. Se trasladan a la bodega en pequeñas cajas. En Can Sala se trabaja por gravedad y la elaboración solo se diferencia de la de hace un siglo en la introducción del frío controlado para las fermentaciones en unos depósitos de acero inoxidable móviles. Incluso se sigue utilizando una antigua prensa de madera de 1900, que provino de la Champaña y que adquirió Juan Sala Tubella, abuelo materno de Josep Ferrer.

Un cava señorial 

Es un cava señorial que, pese a la larguísima crianza, mantiene un carácter frutal, recordando albaricoques y melocotones maduros, con notas a frutos secos y a pan tostado y bollería. No es un cava de aperitivo. Es un cava eminentemente gastronómico, con mucho cuerpo y estructura, con muy buena acidez (que le aporta verticalidad y profundidad) y un carbónico elegante y perfectamente integrado.

El director técnico de Nuevos Proyectos del Grupo Freixenet, Josep Bujan, define a Can Sala como un producto que atesora el sabor de los cavas de hace 50 años. De hecho, recupera la metodología de elaboración de espumosos de calidad por el método tradicional de hace un siglo. Los vinos base ni se clarifican, ni se estabilizan ni se filtran. Y, por supuesto, no hay ningún tipo de adición de licor de expedición.

Can Sala se sitúa a la altura de los mejores espumosos del planeta. Con la homologación de Can Sala como Cava de Paraje Calificado se reconoce su singularidad reflejada cosecha a cosecha, origen de las dos parcelas que conforman el Paraje, y el protagonismo de la Parellada. El assamblage 2007 es 60% de Parellada y 40% de Xarel·lo. Es un cava complejo y cremoso con notas maderizadas aportadas por la autolisis y la crianza prolongada. La elegancia y la finura la proporciona la Parellada.

Can Sala, uno de los cavas más selectos de la colección Cuvée de Prestige de Freixenet, ha cosechado destacados galardones y reconocimientos, como situarse entre los 10 Best Sparkling Wines from Effervescents du Monde 2014 o las medallas de oro obtenidas en el Mundus Vini 2012 de Neustadt (Alemania), el Concurso Internacional Cinve 2014 de Valladolid o en el Bacchus 2015 de Madrid. También ha sido distinguido con medalla de plata en el The Champagne & Sparkling Wine World Championships 2014 de Bristol (Reino Unido) y de bronce en el Decanter World Wine Awards 2013 de Londres.

 

 

 

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