¿Por qué no Valderrobres?

La localidad turolense de Valderrobres se convierte en la mejor opción para esta Semana Santa dentro de la comunidad aragonesa.

Esta Semana Santa atípica puede convertirse en la oportunidad ideal para descubrir, descansar y desconectar de la rutina desde uno de los rincones más bellos de Aragón: Valderrobres. La joya medieval de la comarca turolense del Matarraña cuenta con infinidad de actividades, excursiones y experiencias tanto para los mayores como para los más pequeños de la casa. Además, forma parte del selecto club de “Los Pueblos Más Bonitos de España” por la belleza y el valor arquitectónico de su casco antiguo.

Uno de los emblemas de pueblo de algo más de 2.400 habitantes es el robusto Puente de Piedra que se levanta sobre el río Matarraña y el portal de San Roque, las cartas de presentación de la parte antigua de la localidad, pues son lo primero que ve el visitante. Recorriendo sus calles empedradas se llega hasta la plaza de España, donde se ubica el edificio del Ayuntamiento y también uno de los alojamientos más especiales del pueblo: laFonda La Plaza. Se trata de una de las más antiguas de España, y cuenta con un restaurante especializado en gastronomía tradicional que hace las delicias de todo aquel que lo prueba.

Un paseo por su laberinto de callejuelas empedradas revestidas de coloridas flores nos asombrará en cada esquina hasta llegar a la zona alta, donde se halla la iglesia de Santa María la Mayor, uno de los más espléndidos ejemplos de Gótico levantino de la provincia de Teruel, inseparablemente unida al Castillo-Palacio de Valderrobres que data de finales del siglo XII. Este punto es una parada técnica más que perfecta, ya que en las aproximaciones cuenta con una zona ajardinada acondicionada para picnic y comer al aire libre, así como un parque infantil de juegos.

Durante este paseo, como a nadie le amarga un dulce, las cafeterías-panaderías Sabores y Casalduc son estupendas para retomar fuerzas con productos como batidos, chocolates y postres tradicionales como los ‘ametllats’, ‘panellets’, huesos de santo o las rosquillas, tan típicas de la Semana Santa ‎valderrobrense.

Rutas a pié o en bici por piedras medievales e históricos parajes fluviales

El paisaje que lo rodea es otro de los grandes reclamos de Valderrobres. Por este motivo, las excursiones al aire libre siempre son una buena opción, ya sea por cuenta propia o contratándolas con cualquiera de las empresas de Turismo activo que operan en la localidad.

Una de ellas es el camino natural de Matarraña-Algars, que parte de Valderrobres y recorre un territorio de gran interés histórico y natural siguiendo el transcurso del río Matarraña y el Algars a través de sus montaña, las terrazas fluviales y sus emblemáticos pueblos. Su etapa dos, que une Valderrobes con la emblemática localidad de Beceite, nos descubre en sus 6 kilómetros la antigua acequia de la minicentral hidroeléctrica de Bonet, con unas inmejorables vistas del Matarraña, y dos viejas fábricas de papel, la principal industria de esta zona en los siglos XVIII y XX, llegando a sumar hasta 9 industrias papeleras especializadas en la fabricación de naipes y papel para la Casa de Moneda y Timbre. Mientras, los casi 10,5 kilómetros de la etapa tres, discurren enteramente por la margen derecha del río Matarraña que al ensancharse da paso a formaciones de ribera dominadas por fértiles vegas y las sargas (Salix eleagnos y Salix purpurea), un paraje de elevado valor ecológico, hasta llegar al pueblo medieval Torre del Compte.

Otra opción, perfecta para familias, es la ruta de pequeño recorrido PR-TE-156, de 4 kilómetros y un desnivel de 186 metros, lo que supone un itinerario circular de una hora y quince minutos aproximadamente, entre ida y vuelta, con visita a la ermita de Santa Magdalena, excavada en la roca y que forma una gran balma. 

Y los que prefieren pedalear en lugar de andar encontrarán espectaculares trayectos como el del Pantano de La Pena, que toma el nombre del río en cuyo cauce se construyó. A muy pocos kilómetros de Valderrobres, la ruta se inicia en la presa donde se ubica la compuerta, y para llegar hasta ella en coche la mejor opción es tomar la pista que parte de la carretera A-1414 entre Fuentespalda y Valderrobres. En total, el recorrido completo es de poco más de 8 kilómetros, por lo que es ideal para una excursión en bici con todos los miembros de la familia, niños incluidos. Desde el pantano se puede contemplar en todo su esplendor la montaña que la rodea, la Caixa.

También desde Valderrobres se puede disfrutar de la Vía Verde Val de Zafán, una infraestructura ferroviaria en desuso convertida en itinerario cicloturista con paisajes plagados de viaductos y túneles. En la zona, además, hay diversas empresas turísticas que alquilan bicicletas y ofrecen también servicio de recogida.

Tierra de aventuras en familia

Los amantes de las emociones fuertes tampoco pueden perderse la tirolina de Fuentespalda, la más larga de Europa, ubicada en pleno corazón del Matarraña. Sus nada más y nada menos que 1980 metros de longitud y sus 200 metros de desnivel prometen dos minutos de descenso de pura adrenalina. Además, no hay edad mínima para lanzarse, aunque los menores deben ir acompañados de un adulto y el peso mínimo es de 50 kilos.

Y si se va en busca de un plan algo más relajado, pero sin renunciar a estar en contacto con la naturaleza, el observatorio de aves de Mas de Bunyol es el lugar ideal para pasar una mañana rodeado de montañas… y de buitres. Cobijada por las Montañas de los tres Reyes, cada día cientos de buitres salvajes descienden a esta reserva para ser alimentados bajo la atenta mirada de los turistas, que son testigos de este espectáculo único en Europa a través de una gran cristalera. Sin duda, un recuerdo inolvidable que quedará grabado en la retina de los visitantes más jóvenes, que incluso, podrán entrar a precio reducido si tienen entre 4 y 11 años. Además, el edificio Mas de Bunyol cuenta con seis habitaciones para alojar huéspedes que, en esa misma zona, podrán disfrutar de rutas a caballo o en BTT.

Aunque si se prefiere, siempre se puede optar por otros de los muchos alojamientos de turismo rural situados en plena naturaleza, algunos de ellos temáticos, como el Camping El Roble. Sus jaimas y tipis, tiendas de campaña típicas del desierto y los pueblos indígenas fueron finalistas como mejor experiencia turística de Aragón, y no dejan a nadie indiferente. En el propio centro histórico del pueblo, a orillas del río Matarraña, también se dispone de un área para caravanas, totalmente gratuita y con plataforma de vaciado de aguas. Se trata de un amplio parking con zonas sombreadas, muy cerca de los principales servicios de hostelería y compras, centro de salud y oficina de turismo. Y con una gasolinera a tan solo 600 metros.

Otra opción sostenible y original es Mas de Boné, una vivienda típica de la zona totalmente rehabilitada, o el Más del Bot, un hotel ecológico hecho de pacas de paja climatizado mediante geotermia.

Más información sobre las rutas:

Etapa 2 Matarraña-Algars: https://www.mapa.gob.es/es/desarrollo-rural/temas/caminos-naturales/caminos-naturales/sector-noreste/matarranya-algars/etapa-ii/default.aspx

Etapa 3 Matarraña-Algars: https://www.mapa.gob.es/es/desarrollo-rural/temas/caminos-naturales/caminos-naturales/sector-noreste/matarranya-algars/etapa-iii/default.aspx

http://matarranyaturismo.es/pr-te-156-ruta-ermita-la-magdalena-de-valderrobres/

http://www.viasverdes.com/itinerarios/itinerario.asp?id=102

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