El Mejor Ternasco asado Aragón 2026 confirma algo que ya se intuía: el producto sigue creciendo, pero también lo hace la forma de interpretarlo. No es solo cocina tradicional; es identidad, territorio y técnica.
El acto, celebrado en La Alquería y organizado por el Consejo Regulador de la IGP Ternasco de Aragón, reunió a buena parte del sector para reconocer el trabajo de más de cien restaurantes implicados en el Mes del Ternasco.
El Fuelle: el peso de la tradición bien hecha
El reconocimiento al mejor asado tradicional ha sido para El Fuelle (Zaragoza), con su clásica paletilla de Ternasco de Aragón IGP con patatas panadera.
Aquí no hay artificio. Hay horno de leña, oficio y un producto tratado con respeto. Más de tres décadas de trayectoria avalan una propuesta que sigue funcionando porque no necesita reinventarse.
Y eso, en tiempos de ruido gastronómico, tiene mérito.

El Origen: creatividad con raíces
En el otro extremo —aunque no tan lejos como parece— está El Origen (Huesca), premiado como mejor propuesta no tradicional.
Su plato: cuellos de ternasco, lechecillas glaseadas, migas de pastor, boniato y trufa de Graus.
Aquí sí hay técnica, discurso y una mirada contemporánea. Pero lo importante es que no pierde el hilo: sigue siendo Ternasco de Aragón. Y eso no siempre ocurre cuando se fuerza la creatividad.

Premios provinciales: el mapa gastronómico se ensancha
En categoría tradicional destacan Abadía de Siétamo (Siétamo), Font del Pas (Beceite) y Rodi (Fuendejalón).
Y en la no tradicional: Gastrobar El Perdido (Jaca), La Torre del Visco (Fuentespalda) y Celebris (Zaragoza).
Además, hasta 57 establecimientos de 33 localidades han recibido menciones, lo que deja un dato claro: esto ya no es cosa de unos pocos.
Más allá de la paletilla: nuevos cortes y casquería
Uno de los aspectos más interesantes de esta edición es la apertura a otros cortes. La Rebotica (Cariñena) ha destacado con un tajo bajo, y varios restaurantes han trabajado la casquería con un nivel notable. Un terreno incómodo para muchos, pero esencial si se quiere hablar de cocina completa.
La verdad es que Aragón está haciendo las cosas bien. Sin estridencias, sin copiar modelos ajenos. Con producto, con identidad… y, poco a poco, con ambición. Y eso, bien llevado, suele dar resultado.




