Cuando la terraza también forma parte del menú
Hay restaurantes donde el verano simplemente cambia la carta. En Celebris sucede algo más interesante: cambia la experiencia.
Con el río Ebro a escasos metros, la silueta del Puente del Tercer Milenio como telón de fondo y una terraza que invita a prolongar la sobremesa, el restaurante del Hotel Hiberus vuelve a convertir la temporada estival en una invitación a comer sin prisas. La nueva propuesta gastronómica mantiene la identidad de la casa, basada en una cocina mediterránea de producto, pero incorpora elaboraciones frescas, técnicas depuradas y una presentación especialmente colorista que dialoga con el ambiente del verano.

Una cocina que habla de temporada
La carta comienza con platos pensados para combatir el calor sin renunciar a la personalidad.
Entre ellos sobresale el gazpacho de cereza del Valle del Ebro con vieira braseada y esencia de lima, donde la fruta aporta dulzor natural mientras la vieira introduce elegancia marina y la lima aporta el contrapunto cítrico.
También destaca el carpaccio de gambón con aliño cítrico, manzana osmotizada y brotes, una elaboración donde la ligereza y la frescura se convierten en protagonistas.
Para quienes prefieren el producto más reconocible, la ensalada de tomate rosa de Barbastro con burrata, pesto verde, piñones tostados y albahaca fresca reivindica que, cuando la materia prima es excelente, la sencillez continúa siendo una de las mejores
recetas.
Arroces y producto aragonés como señas de identidad
Celebris mantiene uno de los capítulos que mejor definen su cocina: los arroces.
Esta temporada propone un Arroz Maratelli C’Alial de calamar, carabinero soasado y fondo tostado de crustáceos, donde el grano absorbe toda la intensidad del fumet marino y el carabinero aporta el protagonismo visual y gastronómico.
La cocina aragonesa también ocupa un lugar destacado gracias al Lingote de Ternasco IGP Aragón, elaborado con cuello deshuesado cocinado a baja temperatura, relleno de frutos secos y acompañado por una falsa miga de verduras crucíferas.
No es un plato cualquiera: recientemente ha sido distinguido como Mejor Ternasco Asado No Tradicional de la provincia de Zaragoza 2026, confirmando el buen momento creativo que vive la cocina del restaurante.

Pescados que miran al territorio
La nueva carta continúa reivindicando el producto de proximidad.
Especialmente interesante resulta la Trucha Pirenaica sobre mosaico de puerros confitados, holandesa aireada de estragón y salicornia, una propuesta donde tradición y técnica francesa conviven con naturalidad.
Junto a ella aparece el Bonito del Norte braseado con chutney de melocotón de Calanda y polvo de aceite verde, un plato donde el dulzor del melocotón equilibra la intensidad del pescado sin ocultar su protagonismo.

Un final dulce con sabor a verano
Los postres mantienen la misma filosofía de frescura.
La Pavlova de mango con crema diplomática y granizado de lima y menta ofrece un juego de temperaturas muy apropiado para esta época del año.
La cheesecake de fruta de la pasión aporta un equilibrio muy conseguido entre la cremosidad clásica de la tarta de queso y la acidez del maracuyá, mientras que el milhojas de higos con chantillí de azahar completa la oferta más golosa.
Mucho más que una comida
Celebris vuelve a demostrar que la gastronomía también depende del entorno.
Su terraza se convierte durante el verano en uno de los espacios más agradables para comer o cenar en Zaragoza. La amplitud, las vistas sobre el Ebro, la proximidad del Puente del Tercer Milenio y un servicio de sala atento convierten cada comida en una experiencia pausada, alejada del ritmo habitual de la ciudad.
A ello se suma un menú de mediodía que cambia semanalmente y La mirada de La Buena Vida
En Zaragoza existen excelentes restaurantes y existen magníficas terrazas. No siempre coinciden ambas cosas en el mismo lugar.
Celebris pertenece a ese reducido grupo de establecimientos donde el escenario suma tanto como la cocina. La nueva carta no pretende romper con su identidad, sino reforzarla mediante una propuesta estival coherente, técnica y visualmente muy atractiva. Más que una revolución, es una evolución bien entendida.
El dato que no esperabas
El arroz de la carta se elabora con Maratelli C’Alial, una variedad muy apreciada por su capacidad para absorber los fondos sin perder estructura, una cualidad especialmente valorada en la alta restauración.
¿Por qué importa?
Cada vez más clientes buscan experiencias completas, donde gastronomía, paisaje, servicio y ambiente formen parte del mismo relato. Celebris responde precisamente a esa tendencia, consolidándose como una de las propuestas gastronómicas más atractivas del verano zaragozano.
¿Con cuál de estos platos comenzarías tú una cena de verano frente al Ebro?




