Trece años convirtiendo el arroz en una tradición del verano
Hay iniciativas gastronómicas que nacen como una promoción estacional y otras que, con el paso del tiempo, terminan formando parte de la memoria culinaria de una ciudad. Eso es exactamente lo que ha ocurrido con las Jornadas del Arroz de El Candelas. Lo que comenzó hace trece años como una propuesta para disfrutar del arroz durante los meses de verano se ha convertido en una cita esperada por una clientela fiel que sabe que cada edición llegará con nuevas recetas, pero sin renunciar a la esencia de la casa.
En una hostelería donde cada temporada aparecen formatos efímeros, mantener viva una iniciativa durante más de una década es el mejor indicador de que detrás existe una cocina sólida, un equipo comprometido y un público dispuesto a regresar.

Un menú pensado para disfrutar sin prisas
Las XIII Jornadas del Arroz no se limitan a servir cuatro arroces. El menú está planteado como un recorrido gastronómico donde cada elaboración prepara el camino para el plato principal.
La experiencia comienza con un salmorejo con huevo y jamón y una original “Rita Hayworth” de trucha ahumada del Pirineo. A continuación llega una ensalada de tomate de temporada con bonito escabechado en casa, cebolla dulce y aceitunas del Bajo Aragón, un plato donde el protagonismo recae en la calidad del producto.
Para compartir, cada mesa puede elegir entre chipirones a la andaluza con alioli de guindilla y cilantro, una tabla de lomo ibérico o una propuesta poco habitual en la restauración actual: sesos de Ternasco de Aragón IGP, un guiño a la cocina tradicional aragonesa que merece ser reconocido.

Cuatro arroces para descubrir nuevos sabores
El verdadero corazón de estas jornadas llega con los cuatro arroces diseñados para esta edición.
El primero apuesta por el mar con un meloso de zamburiñas y colas de gambón acompañado por una intensa crema de carabinero. Muy diferente resulta el arroz de callos de ternera con alioli de ajo negro, probablemente la propuesta más sorprendente del menú por su capacidad para unir tradición y creatividad.
La oferta continúa con un arroz de magret de pato acompañado de pera al vino tinto y se completa con otra receta de marcada personalidad: arroz con carpaccio de picaña, pilpil de boletus, parmesano y cebollino.
Cuatro elaboraciones muy distintas entre sí que reflejan la versatilidad de un producto capaz de adaptarse tanto a los sabores marinos como a las carnes o las recetas más contemporáneas.
El maridaje con LAUS completa la experiencia
El menú concluye con dos postres a elegir —sorbete Cosmopolitan con vodka o pistacho en dos texturas con coulant y helado— y un cuidado maridaje con vinos de Bodega LAUS, de la DOP Somontano.
Todo el conjunto tiene un precio de 45 euros, IVA incluido, una propuesta muy competitiva para un menú de estas características.

Una cita consolidada en la gastronomía zaragozana
El verdadero éxito de estas jornadas no reside únicamente en la calidad de los arroces, sino en su capacidad para mantenerse vigentes trece años después. El Candelas ha sabido evolucionar sin perder su identidad, ofreciendo cada verano una propuesta reconocible para sus clientes y, al mismo tiempo, incorporando nuevas recetas que invitan a volver.
En un momento en el que la gastronomía vive pendiente de las modas, resulta reconfortante comprobar que todavía existen proyectos capaces de crecer apoyándose en la constancia, el buen producto y una cocina honesta.
La mirada de La Buena Vida
No todas las jornadas gastronómicas consiguen convertirse en una tradición. Las de El Candelas lo han logrado porque nunca han dado la sensación de repetirse. Cada verano incorporan nuevas propuestas, mantienen una excelente relación calidad-precio y demuestran que el arroz sigue siendo uno de los grandes protagonistas de la cocina mediterránea cuando se trabaja con imaginación y respeto por el producto.

Fotos de Cristina Martínez. EStudio Almozara





