Una comedia que habla de lo que todos callamos
Hay obras que entretienen y otras que, además, incomodan con elegancia. “Mejor no decirlo” pertenece a ese segundo grupo. La propuesta que ha aterrizado en el Teatro Principal de Zaragoza reúne a dos nombres de peso —Imanol Arias y María Barranco— en un duelo interpretativo que se sostiene sobre una idea tan sencilla como peligrosa: ¿qué ocurre cuando una pareja decide decirse absolutamente todo?
La función arranca con una premisa reconocible, casi cotidiana. Dos personas que llevan años conviviendo han aprendido a gestionar silencios, matices y pequeñas omisiones que, en el fondo, sostienen su equilibrio. Pero cuando ese pacto tácito se rompe, todo se tambalea. Y ahí es donde la obra encuentra su ritmo, su humor y también su filo.
Imanol Arias y María Barranco, química en estado puro
Sobre el escenario, Arias y Barranco no interpretan: juegan, se provocan y construyen una complicidad que sostiene toda la función. Él, con esa sobriedad reconocible que arrastra décadas de oficio. Ella, con una naturalidad desarmante que conecta de inmediato con el público.
No es casualidad. Hablamos de dos intérpretes que han marcado generaciones. Imanol Arias, rostro icónico de la televisión española gracias a Cuéntame cómo pasó, y María Barranco, imprescindible en el cine de Pedro Almodóvar, aportan aquí algo más que experiencia: aportan verdad.

Dirección con pulso: Claudio Tolcachir
La mano de Claudio Tolcachir se nota desde el primer minuto. Su dirección apuesta por el actor, por el ritmo y por una puesta en escena que no necesita artificios. Todo fluye con naturalidad, dejando que el texto —de Salomé Lelouch— respire y golpee cuando toca.
Y funciona. Porque la obra no busca la carcajada fácil, sino esa risa incómoda que nace del reconocimiento.
Teatro Principal de Zaragoza, escenario perfecto
Teatro Principal de Zaragoza vuelve a demostrar que es mucho más que un contenedor cultural. Es un espacio donde las historias encuentran eco. Y esta, en particular, lo consigue con facilidad.
Las funciones, que se celebran hasta el domingo, mantienen un ritmo constante de público y confirman el interés por propuestas teatrales que combinan calidad y cercanía.
Una reflexión que se queda contigo
“Mejor no decirlo” no termina cuando cae el telón. Se queda rondando. Porque, en el fondo, plantea una pregunta incómoda:
¿es realmente buena idea decir siempre la verdad?
La respuesta, como casi todo en la vida, no es tan sencilla.
PLUS La Buena Vida
Si buscas una obra ligera, esta no lo es. Pero si quieres teatro del que deja poso —del que se comenta al salir—, aquí tienes una de las citas imprescindibles de la temporada en Zaragoza.







