Plan Ñ quiere cambiar la forma de beber vino
La D.O. Cariñena ha decidido mover ficha. Y hacerlo, además, sin complejos. Porque Plan Ñ no es simplemente una campaña promocional más: es una estrategia bastante clara para acercar el vino a consumidores que hasta ahora miraban hacia otros formatos más ligeros, rápidos o informales.
La presentación tuvo lugar en Zaragoza y contó con un aliado de peso: Borja Insa, probablemente el bartender aragonés con mayor reconocimiento internacional en estos momentos. La elección no parece casual. Insa lleva años trabajando la coctelería desde el territorio, incorporando vino, Garnacha y referencias culturales aragonesas a un lenguaje contemporáneo que conecta especialmente bien con públicos jóvenes.

Y ahí está probablemente la clave de todo esto.Los Cariñena Spritz reinterpretan la Garnacha
La primera gran acción de Plan Ñ son los nuevos Cariñena Spritz, cuatro cócteles creados a partir de la gama Garnacha Nueva de Cariñena. Vinos jóvenes, frescos y de baja graduación alcohólica —11 %— que varias bodegas de la denominación comenzaron a desarrollar el pasado año para atraer nuevos perfiles de consumidor.
Borja Insa ha llevado esa idea un paso más allá creando cuatro propuestas diferentes con sabores de mora, melocotón, lichi y manzana. Lo interesante es que no buscan disfrazar el vino, sino integrarlo dentro de un lenguaje más cercano al aperitivo, al tardeo y a la mixología contemporánea.
La verdad es que la idea tiene bastante lógica. El consumidor joven actual no suele entrar en el vino por la vía clásica de la cata técnica o la sobremesa larga. Lo hace desde experiencias más desenfadadas, compartibles y menos solemnes. Y negar eso sería probablemente mirar hacia otro lado.
Plan Ñ apuesta por nuevos momentos de consumo
Antonio Serrano, presidente de la D.O. Cariñena, defendió durante la presentación la necesidad de evolucionar sin perder identidad. Una frase que suena sencilla, pero que en el mundo del vino no siempre resulta fácil de aplicar.
Por su parte, Sonia Pérez, directora de Comunicación y Marketing, resumió bastante bien el enfoque del proyecto: encontrar espacios donde el vino todavía no estaba presente. Aperitivos, tardeos, bares de coctelería o formatos más informales donde hasta ahora dominaban otros productos.
Y aquí conviene hacer una lectura algo más amplia. El sector del vino lleva años preocupado por el descenso del consumo entre generaciones jóvenes. Muchas bodegas siguen comunicando igual que hace veinte años mientras el consumidor ha cambiado radicalmente. Plan Ñ, al menos, intenta asumir esa realidad.
Otra cosa será comprobar si el mercado responde de forma sostenida o si la propuesta queda solo en una acción llamativa de comunicación. Pero el movimiento, desde luego, merece atención.

Borja Insa y Moonlight llevan la Garnacha a la coctelería
Los Cariñena Spritz podrán degustarse desde el 15 de mayo en el Moonlight Experimental Bar de Borja Insa y también en distintos locales del entorno de plaza de los Sitios de Zaragoza. Entre ellos, Gonzo, Ginger, Garbo, Frida o Bloody.
Más allá del cóctel en sí, el mensaje de fondo parece evidente: la Garnacha aragonesa quiere salir de su zona de confort.
Y quizá no sea mala idea.





