Una mira al Atlántico de la Costa da Morte; la otra, a los montes del suroccidente asturiano. Cee y Cangas del Narcea forman parte de la Red de Pueblos Gastronómicos de España. En ambos destinos, apetece quedarse, mirar el paisaje y sentarse a la mesa.
Cee: una pausa junto al Atlántico
Cee es más que una parada en el camino a Fisterra. Sus seis parroquias reúnen costa, pueblos y una despensa donde conviven pescado, marisco y cocina de interior. Lires guarda un paisaje singular: la ría más pequeña de Galicia, en la desembocadura del río Castro. Además, forma parte de la Red Natura 2000. La web de Turismo de Cee ofrece más información sobre Lires.
En la mesa, pescados y mariscos comparten protagonismo con la ternera, los grelos y otros productos de temporada. La nota de prensa destaca el Porquiño ao Espeto de A Pereiriña. La fiesta se celebra el primer fin de semana de junio. Además, Cee tiene un mercado dominical.

Cangas del Narcea: viñedos, montaña y cocina de cuchara
En Cangas, el río acompaña el paseo por la villa y sus barrios históricos. Fuera del casco, el paisaje se abre al Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias. Además, el recorrido puede continuar hacia el Cueto de Arbás. El Vino DOP Cangas suma otra ruta al viaje. El Ayuntamiento documenta la tradición vitivinícola local desde el siglo IX.


La cocina local invita a alargar la sobremesa: caldo de berzas, embutidos, ternera asturiana y pan de leña. En otoño aparecen frutos secos y postres como el frixuelo; entre los productos del concejo, destaca el queso de Xinestosu. Para seguir viajando alrededor del vino, en La Buena Vida hemos contado también cómo recorrer el Somontano a través de Somontano en Ruta.
Son dos escapadas distintas y distantes, unidas por el gusto de descubrir el territorio a través de lo que se come y se bebe: Cee, con el Atlántico cerca; Cangas del Narcea, entre viñedos y montaña. En ambas, el otoño invita a tomarse el día con calma.




