Sommos Reserva Templario: vino, historia y orgullo aragonés
Hay colaboraciones que encajan de forma natural. Y la verdad es que pocas combinan tan bien patrimonio, paisaje y relato histórico como la unión entre Sommos Reserva Templario y el Homenaje Templario a Jaime I y Guillem de Mont-rodón. Monzón volverá a transformarse entre los días 22 y 24 de mayo en una gran villa medieval, y lo hará con una copa de Somontano en la mano.
La presentación oficial de esta edición limitada tuvo lugar en el espectacular edificio de Bodega Sommos, uno de esos espacios que ya forman parte del imaginario arquitectónico del vino español contemporáneo. Allí se desveló una botella creada específicamente para esta celebración histórica, con una etiqueta inspirada en el universo templario y un poema dedicado a la ciudad de Monzón y a la figura de Jaime I.

Sommos Reserva Templario, mucho más que una edición especial
La apuesta de la bodega no parece un simple ejercicio de marketing oportunista. Y conviene decirlo porque hoy abundan las colaboraciones superficiales entre eventos y marcas. Aquí, sin embargo, existe cierta coherencia territorial: un vino nacido en el Somontano apoyando una de las recreaciones históricas más potentes de Aragón.
El director de marketing de Sommos, Diego Mur, destacó precisamente ese enfoque vinculado al territorio, al turismo y a la cultura local. La fiesta, además, vive este año un momento importante tras lograr la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional, algo que coloca definitivamente a Monzón en el mapa nacional de las recreaciones medievales.
Durante esos días, el Sommos Reserva Templario podrá degustarse en las jaimas del Mercado Medieval y en distintos actos institucionales. También habrá un stand propio de la bodega para adquirir esta edición limitada, que igualmente estará disponible en tienda física y online.
El vino templario también tendrá teatro y humor
Uno de los detalles más curiosos de esta edición llegará con el “Cantar al vino templario”, una propuesta teatral patrocinada por Sommos y representada por Racún Teatro en la Plaza Mayor. El monje Beremundo y un bufón protagonizarán un relato poético y humorístico que terminará, además, con el sorteo de botellas entre los asistentes. Una idea sencilla, quizá incluso algo popular en apariencia, pero que conecta bastante bien con el espíritu festivo y cercano que necesita este tipo de eventos para no quedarse solo en el disfraz histórico.
Y es que el éxito de Monzón Templario reside precisamente ahí: en conseguir que la historia salga de los libros y ocupe las calles.

Por qué importa
Aragón lleva años entendiendo que el turismo gastronómico y cultural no puede depender únicamente de grandes capitales o temporadas concretas. Eventos como Monzón Templario ayudan a desestacionalizar visitantes, generan identidad y permiten que bodegas como Sommos vinculen su marca a experiencias reales y memorables.
Además, hay un detalle interesante: el vino funciona aquí como vehículo narrativo. No es únicamente una bebida. Es un símbolo de celebración, de hospitalidad y también de pertenencia a un territorio.
Valoración La Buena Vida
La colaboración entre Sommos y Monzón Templario tiene algo que muchas acciones promocionales no consiguen: sentido. Une producto, paisaje e historia sin forzar demasiado el relato. Y eso, en tiempos de campañas vacías, ya merece cierta atención.






